Bolsonaro permite que las empresas destruyan la Amazonia

La Amazonia en Brasil están ardiendo a la tasa más alta desde que el centro de investigación espacial del país comenzó con su seguimiento en 2013.

Hasta el 20 de agosto, el Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe) reportó un total de 72.843 incendios en Brasil, lo que representa un aumento de más del 80% en comparación con el mismo período del año pasado.

Más del 70% de la Amazonia se encuentra en Brasil y los grupos ambientalistas culpan al gobierno del presidente Jair Bolsonaro por el aumento de la deforestación porque ha relajado los controles en el país. Hace solo unas semanas, el jefe del Inpe fue despedido después de una discusión con Bolsonaro sobre los datos de deforestación.

La extensión de los incendios en la región ha obligado a algunos estados amazónicos, como Amazonas y Acre, a declarar situación de emergencia o alerta ambiental debido a que la humareda multiplica las enfermedades respiratorias y afecta hasta el tránsito aéreo.

Este lunes parte de los estados de Mato Grosso do Sul y Paraná, así como Sao Paulo, la mayor ciudad del país, fueron afectados por la extensión de una intensa humareda procedente de los incendios y que prácticamente acortó el día debido al oscurecimiento.

De acuerdo con el INPE, los focos de incendio tan solo en la última semana han afectado 68 áreas protegidas por ser reservas ambientales o indígenas principalmente en la Amazonía

El Parque Nacional de la Chapada dos Guimaraes, en Mato Grosso, ya perdió el 12 % de su vegetación, mientras que la cobertura vegetal en la Reserva Indígena Parque do Araguaia, igualmente en el estado amazónico de Tocantins, ha sido diezmada por el fuego.

La ONG Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam), en un comunicado en el que se refirió al aumento de los incendios, asoció el crecimiento de los focos de fuego a la deforestación promovida por hacendados.

“El número de focos de calor registrado en la Amazonía ya es en un 60 % superior al de los últimos tres años y ese pico tiene relación con la deforestación y no con una sequía más fuerte como podría suponerse”, denunció la organización.

“Si la sequía no explica los actuales incendios, la retomada de la deforestación de la selva sí lo hace. El fuego es normalmente usado (por colonos y hacendados) para limpiar el terreno después de la deforestación”, agregó el Ipam en su comunicado.

De acuerdo con la organización, los incendios provocados por agricultores y criadores de ganado pueden salir del control.

La divulgación del fuerte aumento de los incendios en la Amazonía y de su posible relación con la deforestación promovida por hacendados se produce en momentos en que Brasil es blanco de críticas por las políticas medioambientales flexibles del actual presidente brasileño, el derechista Jair Bolsonaro.

De acuerdo con un informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon), que hace 28 años estudia la región, la tasa de deforestación en la selva brasileña creció un 66 % en julio pasado, aunque ese porcentaje llega al 278 % según las proyecciones del INPE.

El aumento de tala de árboles en el pulmón verde del planeta ha llevado a Noruega y Alemania a suspender partidas destinadas al Fondo Amazonía, dedicado a la protección ambiental en Brasil y del que ambos países son los principales patrocinadores.

Tras las críticas recibidas, Bolsonaro insistió en defender la “soberanía” de Brasil sobre la Amazonía, mandó a la canciller Ángela Merkel a usar los fondos para “reforestar Alemania” y reprochó a Noruega por “matar ballenas” y “extraer petróleo del Polo Norte”.

Desde que llegó al poder, el pasado 1 de enero, Bolsonaro ha propuesto un giro radical en política medioambiental, que pasa por la defensa de la explotación de la selva tropical, la legalización de la minería en las reservas indígenas y la reducción de la fiscalización en áreas protegidas.

“Bolsonaro y su Gobierno parece que enloquecieron”

Ailton Krenak, uno de los principales líderes indígenas de Brasil, acusó al presidente Jair Bolsonaro y a su Gobierno de “enloquecer” por su intención de legalizar la minería artesanal en la Amazonía, considerada el pulmón del planeta.

El abuso que está ocurriendo en la Amazonía, según denunció en una entrevista Krenak (1953), “es provocado por los discursos del Presidente de la República y sus ministros, que parece que enloquecieron”.

“Es como si ellos quisieran destruir la base natural del país”, afirmó.

El líder indígena, perteneciente a la etnia crenaque (sureste de Brasil), formuló estas acusaciones al margen de la XIII Bienal Internacional del Libro de Ceará, en el noreste de Brasil, una feria literaria que destaca las narrativas indígenas y afrodescendientes y que se extenderá hasta el 26 de agosto.

Según Krenac, la intención de legalizar la minería a baja escala (garimpo) que ha manifestado Bolsonaro es apenas una expresión de lo que “está sucediendo en el mundo entero y que lo verbalizan las mentalidades más descontroladas”.

Las reservas minerales que se encuentran en la selva amazónica son uno de los principales focos de interés de Bolsonaro, quien dice abogar por llevar el “progreso” a los territorios indígenas, incitando a las tribus a que “exploten su tierra” para que dejen de ser vistos como “seres prehistóricos”.

Para Krenak -que participó en la elaboración de la Constitución de Brasil de 1988- el “agresivo” discurso del mandatario brasileño busca “ocultar” lo que “de hecho está sucediendo con el asalto al subsuelo, a la selva, a las aguas, a todo aquello que llaman recursos naturales”.

Según datos recogidos por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg) y divulgados en diciembre de 2018, Brasil cuenta con 321 puntos de minería ilegal distribuidos en 132 áreas, la mayoría de ellas concentradas en los márgenes del río amazónico Tapajós.

La tala de árboles que trae consigo la extracción minera es una de las más oscuras consecuencias de la invasión a la naturaleza, de acuerdos con los organismos defensores del medioambiente.

De entre los datos oficiales, los más alarmantes corresponden a la proyección del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe), que según los estudios que realiza mensualmente mediante un sistema de alertas calculó que la deforestación aumentó un 278 % en julio de 2019 en relación al mismo mes de 2018.

Activista y escritor, Krenac se crió en la cuenca hidrográfica de Río Doce, en Minas Gerais, sureste de Brasil, una zona que ha sido epicentro de dos grandes tragedias por los estragos que ha dejado la explotación minera a cargo de grandes corporaciones.

De acuerdo con el líder indígena, son ellas las que quieren conseguir las ganancias y por eso no escatiman esfuerzos para llevar al poder a quien pueda ayudarles a conseguir eso, un problema que para él es global porque no solo pasa en Brasil sino en el mundo entero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: